La investigación reciente sobre el llamado «huachicol fiscal» ha descubierto una red compleja de contrabando de combustibles y evasión fiscal en México. El fenómeno, que trasciende el tradicional robo de hidrocarburos en ductos, involucra a empresarios, funcionarios públicos y miembros de la Marina, además de operar en varios puertos y mediante cientos de empresas.
Según expedientes judiciales a los que tuvo acceso El Universal, al menos 555 empresas y ocho puertos están vinculados en procesos penales por actividades relacionadas con el huachicol fiscal. Esto incluye el uso de sobornos en aduanas para facilitar la importación ilegal y la distribución fraudulenta de hidrocarburos.
La Fiscalía General de la República (FGR) ha destacado que este esquema de contrabando fiscal causa afectaciones significativas al erario federal, con estimaciones que superan los 177 mil millones de pesos al año, de acuerdo con un análisis citado por El País. La dinámica ha evolucionado de métodos artesanales a redes internacionales, como señala Infobae, que indica que la operación ahora cruza fronteras y corrompe instituciones mexicanas en múltiples niveles.
Elementos de la Secretaría de Marina han sido señalados en la trama, según reportes de El Economista, que expone la complicidad entre mandos militares y funcionarios aduanales para permitir la circulación de hidrocarburos sin control fiscal. El secretario de Marina reconoció públicamente la existencia del problema en un mensaje durante el desfile cívico militar del 16 de septiembre, según información de Animal Político.
En el ámbito empresarial, detenciones recientes incluyen a un padre y su hijo ligados a actividades del huachicol fiscal en la región de Tampico, donde se aseguró alrededor de 10 millones de litros de hidrocarburo, refiere Excélsior. Además, Vector Casa de Bolsa, propiedad de Alfonso Romo, ha sido señalada por posibles operaciones financieras para el lavado de alrededor de 220 millones de pesos relacionados con estas actividades, según reporta El Financiero y El Sol de México.
Entre las denuncias políticas, el Partido Acción Nacional ha calificado este caso como uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia reciente del país, atribuyendo responsabilidades al partido Morena. No obstante, estas afirmaciones corresponden a versiones partidistas y no constituyen declaraciones oficiales del gobierno o instancias judiciales.
Hasta el momento, las investigaciones continúan en desarrollo con vinculaciones a proceso en curso y audiencias programadas. Las autoridades han señalado la necesidad de ampliar el escrutinio en aduanas, puertos y empresas involucradas para desarticular las redes de contrabando y corrupción. No se dispone aún de datos específicos sobre implicaciones directas en Morelos vinculadas a estas redes, por lo que cualquier impacto local permanece por confirmarse.
En resumen, el caso del huachicol fiscal expone una operación ilícita sofisticada que va más allá del robo físico de combustible, involucrando corrupción institucional y esquemas internacionales de evasión fiscal que afectan las finanzas públicas mexicanas.



